Eliges desde dónde partir
Desde cero, para armar el sistema entero. Ajuste puntual, para cambiar una cosa y dejar el resto intacto. O recomendación, para que proponga una configuración sensata para tu rubro.
Puntus tiene un asistente que convierte una frase en español en la configuración completa de tu sistema. Te la muestra, la revisas, y solo entonces se aplica.
Seis pasos, y en ninguno se aplica nada a tus espaldas.
Desde cero, para armar el sistema entero. Ajuste puntual, para cambiar una cosa y dejar el resto intacto. O recomendación, para que proponga una configuración sensata para tu rubro.
En español y en una frase, desde el editor del sistema. No hay una sintaxis que aprender ni un formato al que ajustarse.
No un consejo: las reglas, las recompensas y los límites, listos para volcarse en el formulario. Si tuvo que asumir algo, lo deja escrito.
Antes de tocar nada te explica qué va a cambiar. Si no te convence, no se aplica. El asistente propone; quien aplica eres tú.
Lo que quedó configurado es exactamente lo que corre en el mostrador: cada regla es una condición y una acción, con su prioridad y si se acumula con las demás.
Cuando el pedido es contradictorio, lo devuelve para que lo reescribas. Cuando está fuera de lo que el motor puede modelar, lo marca como imposible y avisa al equipo.
Lo que el asistente escribe es lo mismo que escribirías tú a mano. Una regla se dispara con cualquiera de estas condiciones, y se pueden combinar entre sí.
El saldo no vive en una captura de pantalla. Cuando cambia, el pase del teléfono cambia con él.
Puntus levanta el servicio web de actualización de pases y empuja el cambio por APNs al dispositivo que registró la tarjeta.
Se actualiza contra la API de objetos de Google. Necesita que activemos la cuenta de emisor de tu negocio.
El mismo cliente y el mismo saldo. Atención escanea cualquiera de las dos y cae en la misma cuenta.
No es un total que se recalcula: es el registro de lo que pasó. Cada otorgamiento y cada canje queda como un evento propio, con su fecha, su hora y el sistema al que pertenece.
El registro de actividad solo se puede leer. No existe forma, ni desde el panel ni desde el servidor, de modificar o borrar un evento que ya quedó escrito.
Administración y atención lo consultan cada uno con sus permisos. Nadie lo reescribe.
Un solo lenguaje de punta a punta y un paquete de tipos que comparten el servidor y el panel. Las reglas, las condiciones y las acciones se definen una vez y las dos mitades las leen igual.
Crea un sistema, dile al asistente lo que quieres y mira qué te propone antes de aplicar nada. Si prefieres que te acompañemos, escríbenos y lo montamos contigo.